Al abordar el tema de cómo traducir a los clásicos, debemos recordar que no sólo estamos discutiendo posiciones teóricas, sino también estrategias pragmáticas que dan forma a la experiencia de individuos concretos. (J. M. Coetzee)

Claud. C. Min. 43

Uranio, el padre de Curetio, sabía interpretar las engañosas estrellas utilizando una esfera de vidrio. A menudo lamentaba el rumbo de la constelación de Saturno o prometía la llegada de Júpiter a cambio de unas pocas monedas. Las mentiras desparramadas por el padre se proyectaron en el hijo y Curetio sufre el castigo que merecía la boca de Uranio: vive lamiendo la hedionda concha de una puta alzada, gastándose el dinero en vicios y lujuria. La lengua del hijo despilfarra la guita que ganó la lengua del chanta del padre.

Fallaces uitreo stellas conponere mundo
et uaga Saturni sidera saepe queri
uenturumque Iouem paucis promittere nummis
Cureti genitor nouerat Vranius.
in prolem dilata ruunt periuria patris
et poenam merito filius ore luit;
nam spurcos auidae lambit meretricis hiatus,
consumens luxu flagitiisque domum,
et quas fallacis collegit lingua parentis,
has eadem nati lingua refundit opes.

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