Al abordar el tema de cómo traducir a los clásicos, debemos recordar que no sólo estamos discutiendo posiciones teóricas, sino también estrategias pragmáticas que dan forma a la experiencia de individuos concretos. (J. M. Coetzee)
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Mart. 11, 73

Siempre que te lo pido, Ligdo, me jurás que vas a venir, diciéndome cuándo y dónde. Pero, después de un rato acostado, esperando de gusto, al palo por la calentura, muchas veces, te tengo que reemplazar con mi mano izquierda. ¿Qué desearte, mentiroso, ante actitudes y conductas como esas? Ojalá, Ligdo, que termines llevándole la sombrilla a una amante tuerta, como si fueras su esclavo.

venturum iuras semper mihi, Lygde, roganti
    constituisque horam constituisque locum.
cum frustra iacui longa prurigine tentus,
    succurrit pro te saepe sinistra mihi.
quid precer, o fallax, meritis et moribus istis?
    umbellam luscae, Lygde, feras dominae.

Mart. 9, 37

Aunque mientras estás en tu casa te emperifollan en plena Subura,  aunque te fabrican los pelos que te faltan, aunque por las noches te sacás la dentadura, como si se tratara de un vestido de seda, aunque te conservás en cien frascos de formol, aunque tu rostro no duerme con vos, igual me hacés señas, levantando las cejas que te colocan por la mañana. No sentís el más mínimo respeto por la canicie de tu concha, a la que ya podés contar entre tus abuelos. Me prometés el cielo, pero mi pija es sorda, y, por más que sea tuerta, igual puede verte.

Cum sis ipsa domi mediaque ornere Subura,
    Fiant absentes et tibi, Galla, comae,
Nec dentes aliter quam Serica nocte reponas,
    Et iaceas centum condita pyxidibus,
Nec tecum facies tua dormiat, innuis illo,
    Quod tibi prolatum est mane, supercilio,
Et te nulla movet cani reverentia cunni,
    Quem potes inter avos iam numerare tuos.
Promittis sescenta tamen; sed mentula surda est,
    Et sit lusca licet, te tamen illa videt.

Mart. 6, 23

Lesbia, me exigís que tenga siempre la pija parada. Escuchame, no es lo mismo una pija que un dedo. Además, aunque le insistas, aunque la toquetees y le hables de manera seductora, tu horrible cara funciona como una contraorden.

Stare iubes nostrum semper tibi, Lesbia, penem:
    Crede mihi, non est mentula, quod digitus.
Tu licet et manibus blandis et vocibus instes,
    Te contra facies imperiosa tua est.

Mart. 6, 36

Tu pija es tan grande como tu nariz, Pápilo: cuando estás al palo, te la podés oler.

Mentula tam magna est, quantus tibi, Papyle, nasus,
    Vt possis, quotiens arrigis, olfacere.

Mart. 2, 33

¿Que por qué no te beso, Filenis? Sos pelada.
¿Que por qué no te beso, Filenis? Sos colorada.
¿Que por qué no te beso, Filenis? Sos tuerta.
El que "besa" algo así no lo besa, Filenis, lo mama.


Cur non basio te, Philaeni? calva es.
Cur non basio te, Philaeni? rufa es.
Cur non basio te, Philaeni? lusca es.
Haec qui basiat, o Philaeni, fellat.

CIL V, 1405

Muchos te aman, Pusina.
Aniceto también, pero con la pija.


Transcripción:
PVSINA, MVL- / TI TE AMANT / TE [A]NICETVS / MENTVLA

Catull. 32

Mi preciosura, dulce Ipsitila, bonita mía, tengo ganas, decime que pase a verte a la hora de la siesta. Si me lo pedís, facilitá la cosa, para que nadie deje cerrada la puerta. Y ni se te ocurra salir, quedate adentro y garchemos juntos nueve veces seguidas. Dale, en serio, si lo hacés, que sea ahora mismo, que terminé de almorzar y estoy echado boca arriba, con la panza llena, levantando una carpa con la túnica y el manto casi perforados.

Amabo, mea dulcis Ipsitilla,
meae deliciae, mei lepores,
iube ad te veniam meridiatum.
et si iusseris, illud adiuvato,
nequis liminis obseret tabellam,
neu tibi libeat foras abire,
sed domi maneas paresque nobis
novem continuas fututiones.
verum, siquid ages, statim iubeto:
nam pransus iaceo et satur supinus
pertundo tunicamque palliumque.

Mart. 11, 29

Cuando tengo la pija caída y me la empezás a trabajar con esa vieja mano tuya, Filis, siento que tu pulgar me la degüella. Y cuando me decís “ratoncito” o me llamás “ojitos míos”, siento que voy a necesitar diez horas para que se me pare de nuevo. No sabés seducirme. Vos decime: “te voy a dar cien mil, te voy a dar hectáreas fértiles de Setia, te regalo vinos, casa, esclavos, cosas engastadas en oro, mesas”. No hace falta que uses los dedos, Filis, pajeámela así.

Languida cum vetula tractare virilia dextra
Coepisti, iugulor pollice, Phylli, tuo:
Nam cum me murem, cum me tua lumina dicis,
Horis me refici vix puto posse decem.
Blanditias nescis: 'dabo' dic 'tibi milia centum
Et dabo Setini iugera culta soli;
Accipe vina, domum, pueros, chrysendeta, mensas.'
Nil opus est digitis: sic mihi, Phylli, frica.

Priap. 54

Si escribís las letras CD y les ponés una viga arriba, habrás dibujado lo que quiere partirte al medio.
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CD si scribas temonemque insuper addas,
qui medium volt te scindere, pictus erit.

Hor. Epod. 12

¿Qué querés, mujer? Lo que te vendría bien a vos es un negro con trompa de elefante. ¿Para qué me mandás regalos y mensajes a mí, que no tengo nariz africana, ni la resistencia de un pibe? Cuando hay sabañones o chivo en los sobacos, lo rastreo mejor que un perro buscando un jabalí escondido. ¡Cuánta transpiración y qué apestoso olor larga por todas partes su cuerpo arrugado, cuando se quiere sacar la feroz calentura aunque yo no esté al palo, mientras se le va corriendo el barro y la mierda de cocodrilo con que se maquilla! Alcanzando el orgasmo, zarandea el elástico y la cama, o sermonea mi agotamiento con estas violentas palabras: “Con Inaquia no se te cae tan rápido como conmigo: con ella, tres al hilo, conmigo, uno solo y después se te ablanda. ¡Ojalá se muera la maldita Lesbia! Le pregunté por un toro y te señaló a vos, un impotente. Pensar que yo tenía a Amintas de Cos, con una entrepierna insaciable, en la que había una pija más firme que un árbol nuevo plantado en tierra. ¿Para quién eran los vellones teñidos dos veces con púrpura tiria? Para vos, claro, para que a tus amigos sus mujeres no los quisieran tanto como a vos la tuya. ¡Ay, pobre de mi! Te me escapás como el cordero espantado por lobos salvajes, como las cabras por los leones.”
.
Quid tibi vis, mulier nigris dignissima barris?
......munera quid mihi quidve tabellas
mittis nec firmo iuveni neque naris obesae?
......namque sagacius unus odoror,
polypus an gravis hirsutis cubet hircus in alis,
......quam canis acer ubi lateat sus.
qui sudor vietis et quam malus undique membris
......crescit odor, cum pene soluto
indomitam properat rabiem sedare neque illi
......iam manet umida creta colorque
stercore fucatus crocodili iamque subando
......tenta cubilia tectaque rumpit,
vel mea cum saevis agitat fastidia verbis:
......'Inachia langues minus ac me;
Inachiam ter nocte potes, mihi semper ad unum
......mollis opus. pereat male quae te
Lesbia quaerenti taurum monstravit inertem,
......cum mihi Cous adesset Amyntas,
cuius in indomito constantior inguine nervus
......quam nova collibus arbor inhaeret.
muricibus Tyriis iteratae vellera lanae
......cui properabantur? tibi nempe,
ne foret aequalis inter conviva, magis quem
......diligeret mulier sua quam te.
o ego non felix, quam tu fugis, ut pavet acris
......agna lupos capreaeque leones.'


Hor. Epod. 8

¿Y vos, que pasados tantos siglos, más que madurar te pudriste, preguntás por qué languidecen mis fuerzas, cuando tenés los dientes oscuros, la añosa vejez te surcó la frente de arrugas, y el agujero de tu culo deforme bosteza entre tus cachas, fláccidas como bifes crudos? El mérito es de tu delantera, de esas tetas caídas como ubres de yegua, de tu panza fofa, de esas patas flacas con tobillos anchos. ¡Que tengas suerte! ¡Ojalá que imágenes triunfales presidan tu cortejo fúnebre y que ninguna matrona ande adornada con perlas más redondas que las tuyas! No me importa que los libritos estoicos disfruten acostándose entre almohadoncitos de seda. ¿Acaso las pijas ignorantes se tensan menos? ¿No tienen más resistencia los amuletos fálicos? (1) Para lograr levantarla de mi entrepierna, te la vas a tener que trabajar con la lengua.
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Rogare longo putidam te saeculo,
......viris quid enervet meas,
cum sit tibi dens ater et rugis vetus
......frontem senectus exaret
hietque turpis inter aridas natis
......podex velut crudae bovis.
sed incitat me pectus et mammae putres
......equina quales ubera
venterque mollis et femur tumentibus
......exile suris additum.
esto beata, funus atque imagines
......ducant triumphales tuom
nec sit marita, quae rotundioribus
......onusta bacis ambulet.
quid? quod libelli Stoici inter Sericos
......iacere pulvillos amant,
inlitterati num minus nervi rigent
......minusve languet fascinum?
quod ut superbo provoces ab inguine,
......ore adlaborandum est tibi.


(1) Parece un juego de palabras relacionado con la oralidad y la escritura. A los amuletos de forma fálica, usados para contrarrestar el mal de ojo, se los encantaba mediante palabras. Por lo tanto, según entiendo, Horacio dice que no es menester, para un pene, saber leer, que alcanza "hablarle", es decir, practicarle sexo oral, para excitarlo.